Comencé a jugar tenis a los 4 años y planeo seguir.
Me gusta porque es un deporte en el cual es necesario superarte cada día, no solo como deportista, sino también como persona. El momento en que entró a la cancha me percató de que todo puede pasar, todo es impredecible, está lleno de oportunidades y retos que estoy ansiosa por superar.